Estructuras de soporte en proyectos eléctricos: cómo ganar tiempo sin perder precisión

blog novelec 71 unex

Estructuras de soporte en proyectos eléctricos: cómo ganar tiempo sin perder precisión

Cualquier técnico que haya trabajado en el diseño de instalaciones eléctricas, climatización, telecomunicaciones o entornos industriales sabe que las estructuras de soporte (esas bandejas, canalizaciones y sistemas auxiliares que sostienen buena parte de la instalación) son mucho más que un detalle secundario. Cuanto más crece un proyecto en complejidad, más crece también la necesidad de contar con herramientas capaces de acelerar la selección de soluciones sin sacrificar el rigor técnico ni la documentación que las respalda.

Durante años, este trabajo ha dependido en gran medida de la experiencia individual de cada técnico y del tiempo disponible para revisar catálogos, comparar referencias y validar cálculos. Cuando los plazos se ajustan, ese proceso manual se convierte en uno de los principales factores que ralentizan la fase de diseño y también en una de las fuentes más habituales de errores que después hay que corregir en obra. 

Es en ese contexto donde los configuradores digitales están ganando terreno entre instaladores, ingenierías y distribuidores. Su función es sencilla de entender pero muy valiosa en la práctica: sustituyen procesos que antes exigían revisar catálogos en papel o PDF, hacer cálculos a mano y montar listados de materiales referencia por referencia, todo ello en cuestión de minutos y con la garantía de partir de datos actualizados.

El dimensionamiento de estructuras: una tarea que sigue ralentizando los proyectos 

Elegir y dimensionar correctamente el soporte de bandejas y canalizaciones no es trivial. Requiere conocer en detalle las condiciones de instalación (cargas previstas, distancias entre apoyos, tipo de entorno, exigencias normativas) y comprobar que las referencias elegidas son compatibles entre sí antes de traducir todo eso en una lista de materiales exacta.

Tradicionalmente, este trabajo se repartía entre varias fuentes: catálogos técnicos, tablas de carga, fichas sueltas y hojas de cálculo propias de cada ingeniería. Cada una de esas fuentes podía estar en una versión distinta, lo que obligaba a dedicar tiempo extra simplemente a confirmar que la información manejada era la correcta. El resultado, demasiadas veces, eran horas invertidas en tareas repetitivas y un riesgo real de que lo diseñado sobre el papel no terminase de encajar del todo con lo que se ejecutaba en obra.

No es de extrañar que cada vez más profesionales del sector busquen atajos fiables: herramientas que reduzcan ese trabajo manual, minimicen el margen de error y ofrezcan información validada desde el primer momento del proyecto, en lugar de tener que reconstruirla más adelante.

Toda la documentación técnica, en un solo sitio

Elegir la solución adecuada es solo el primer paso. Para validar el diseño con rapidez también es necesario disponer de toda la documentación técnica asociada: fichas técnicas, manuales de instalación, declaraciones ambientales de producto (DAP) y otros documentos que suelen exigirse tanto durante el desarrollo del proyecto como en la certificación final de la obra. 

El problema habitual es que esos documentos están repartidos entre distintas webs, plataformas y carpetas compartidas, cada una gestionada de forma distinta según el fabricante o el distribuidor. Cuando, en cambio, todo ese contenido se concentra en una única herramienta, el proceso de diseño se agiliza de forma notable y las decisiones se toman con más seguridad, sin depender de búsquedas dispersas ni de versiones desactualizadas.

A esto se suma que si el listado de materiales se genera automáticamente a partir de la configuración elegida, preparar presupuestos, lanzar pedidos de compra o cerrar la documentación de obra deja de ser un cuello de botella. Lo que antes podía llevar horas de trabajo administrativo pasa a resolverse en el mismo momento en que se cierra el diseño técnico.

Cómo funciona un configurador de este tipo en la práctica

El planteamiento de estas herramientas suele ser similar: un proceso guiado, paso a paso, en el que el usuario va indicando parámetros concretos (tipo de aplicación, solución constructiva, condiciones de instalación) y el sistema devuelve una propuesta ajustada a esas necesidades, junto con el listado completo de materiales que hacen falta para llevarla a cabo.

Esta forma de trabajar tiene una ventaja añadida frente al método tradicional: reduce la posibilidad de omitir algún componente o de seleccionar referencias incompatibles entre sí, porque es la propia herramienta la que valida esas combinaciones antes de entregar el resultado final. Y al poder exportar toda la información en formatos como PDF o Excel, el resultado se integra directamente en la documentación técnica y comercial del proyecto, sin necesidad de reconstruirlo desde cero ni de transcribir datos manualmente.

Además, muchos de estos configuradores permiten guardar las configuraciones ya realizadas, organizarlas por proyecto y recuperarlas más adelante. Esto es especialmente útil en instalaciones que se ejecutan por fases o que necesitan revisiones posteriores, ya que evita tener que repetir todo el proceso de configuración cada vez que surge un cambio o una ampliación.

Documentación técnica y trazabilidad, de principio a fin

Una vez cerrada la configuración, lo habitual es que el propio sistema dé acceso directo a las fichas técnicas, instrucciones de montaje y declaraciones ambientales (DAP/EPD) de cada referencia seleccionada. Esto simplifica mucho el trabajo de validación posterior, ya sea por parte de la ingeniería, la dirección de obra o el propio cliente final, que puede necesitar esa documentación para justificar el cumplimiento de determinados requisitos.

estructuras de soporte unex

También suele ser frecuente que cada producto incorpore enlaces a contenido adicional (características técnicas ampliadas, vídeos de montaje, comparativas entre soluciones) disponible en la web del fabricante. De este modo, la herramienta no solo resuelve el cálculo y la selección de materiales, sino que actúa como puerta de entrada a toda la información técnica que pueda necesitarse en cualquier fase del proyecto, desde el diseño inicial hasta la puesta en marcha.

Con este tipo de funcionalidades, un configurador deja de ser simplemente una calculadora de materiales y se convierte en un punto de referencia para todo el ciclo de vida técnico del proyecto: se puede volver a él meses después, comprobar qué se instaló exactamente y acceder de nuevo a la documentación asociada sin tener que buscarla desde cero.

En este sentido, Unex ha ampliado recientemente su ecosistema digital con un nuevo configurador para sistemas modulares aislantes tipo Strut, pensado específicamente para el diseño y cálculo de soluciones de soporte con Unex Trut 60®. La herramienta sigue este mismo planteamiento guiado y permite, en pocos pasos, obtener una propuesta ajustada al proyecto junto con el listado completo de materiales, la documentación técnica asociada y la posibilidad de guardar y organizar configuraciones por proyecto para su seguimiento posterior.

Desde Grupo Novelec seguimos de cerca este tipo de desarrollos porque están directamente relacionados con el día a día de nuestros clientes. Contar con herramientas como este configurador de Unex significa poder afrontar los proyectos con más agilidad, acortar los tiempos de definición y trabajar siempre con información técnica actualizada, desde el primer boceto hasta la puesta en marcha de la instalación.

Tu punto de venta online de Novelec Encuentra tu Novelec más cercano
No hay comentarios

Deja un comentario

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.